I
El libro físico no es nostalgia. Es tecnología superior.
Un libro de 300 páginas funciona sin batería, no te envía notificaciones, no sigue tu comportamiento, se puede prestar, heredar, anotar y subrayar. Sobrevive décadas en una estantería. Ningún otro formato tiene esas propiedades. Lo llamamos progreso, no retroceso.
II
La curación humana supera al algoritmo.
Los algoritmos te recomiendan libros parecidos a los que ya has leído. Nosotros te recomendamos libros que probablemente no habrías encontrado solo. La diferencia entre un algoritmo y un librero bueno es la diferencia entre una puerta y una ventana.
III
Cuarenta páginas deciden todo.
Un libro que no te atrapa en 40 páginas no va a atraparte en 400. Nuestra garantía de las 40 páginas no es una promesa de marketing — es un acuerdo filosófico con el lector: el tiempo de las personas es sagrado. Si el libro no está a la altura, se va.
IV
Cada libro existente es un árbol ya talado.
Antes de imprimir otro, hacemos circular los que ya existen. Segunda Vida no es una línea de negocio — es una consecuencia ética de entender que el coste ambiental del papel ya está pagado, y lo irresponsable es dejarlo acumular polvo mientras imprimimos más.
V
Los editores son los héroes invisibles.
Trabajamos con Anagrama, Seix Barral, Libros del Asteroide, Impedimenta, Acantilado, Siruela y otras doce editoriales independientes. Pagamos precio completo, nunca pedimos ejemplares gratuitos, y la carta editorial de cada mes lleva siempre el nombre del editor que descubrió el libro. Sin ellos, no hay libros.
VI
No somos neutrales con lo que publicamos.
No publicamos autoayuda. No publicamos best-sellers genéricos. No publicamos libros que instrumentalizan causas nobles. Publicamos lo que creemos que merece la pena, con criterios explícitos que se pueden discutir. La neutralidad editorial es una forma educada de cobardía.
VII
Leer es un acto político.
En un mundo diseñado para fragmentar nuestra atención y rentabilizarla, dedicar dos horas seguidas a un libro es una pequeña resistencia. Readify existe para facilitar esa resistencia: un libro al mes, físico, escogido, sin distracciones, sin publicidad, sin prisas. Cultivar lectores es — literalmente — cultivar ciudadanía.