Queridas suscriptoras,
Me pidieron que firmara la carta del mes y dije que sí porque Lem es un autor que llevo defendiendo en privado desde la facultad. Es la primera vez que tengo una excusa pública para hacerlo.
Lo que vais a recibir es un libro que envejece al revés. Cuanto más lejos queda 1964 — el año en que se publicó — más actual se vuelve cada página. La nave Invencible llega a un planeta hostil convencida de que la inteligencia se mide en cerebros. Lo que descubre es que la inteligencia colectiva no necesita conciencia individual para funcionar. Lo que descubre, dicho de otra manera, es lo que hoy llamamos inteligencia distribuida, modelos de lenguaje, swarm intelligence. Pero Lem lo escribe sin metáfora, sin moraleja y sin previsión declarada. Solo lo describe.
Leed despacio. La traducción de Joanna Orzechowska respeta una sintaxis polaca que en español pide una respiración distinta. No es un libro para devorar — es un libro para sentarse con él una hora cada noche durante una semana.
La edición de Impedimenta es probablemente la mejor que ha salido en castellano. La portada de Pablo Amargo es una pequeña obra editorial en sí misma. El prólogo de Agustín Fernández Mallo es corto pero incomodísimo en el buen sentido — os obliga a leer el libro con una pregunta encima de la cabeza que no quiero adelantaros.
Para mayo viene Camila Sosa Villada. Para junio, Vallejo. Pero ahora, en abril, leed a Lem.
Un abrazo, Mariana.